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sábado, 4 de abril de 2020


EL BOTULISMO  
Patología Bovina más frecuente de lo usualmente reportado

Asociado a mortalidad por parálisis en Bovinos en Venezuela

En el mundo ganadero existen un conjunto de patologías (enfermedades), que se consideran frecuentes (enzootias) por la cantidad de individuos (animales) que anualmente se enferman y en consecuencia la industria ganadera ha venido desarrollando estrategias para su control y minimizar su incidencia, de allí la importancia de los llamados boletines epizootiológicos que debe elaborar con frecuencia los órganos encargados de la salud animal (advertir sobre la incidencia “casos nuevo” y prevalencia “casos históricos”), para que tanto la industria farmacéutica, los ganaderos y los Veterinarios tomen sus previsiones sobre tratamientos medidas de profilaxis y control de movilizaciones.

Desafortunadamente no siempre se reportan adecuadamente las enfermedades que son Enzootias (frecuentes), bien sea por desconocimiento de la clínica que imposibilita hacer un diagnóstico, bien por falta de herramientas de diagnóstico (laboratorios, técnicas etc.) o simplemente diagnósticos equivocados  con otras enfermedades con sintomatología similar. De manera que es mucho más frecuente que lo que parece que exista sub-notificación de patologías que inciden negativamente en la economía ganadera como el caso del Botulismo.
¿Qué es Realmente el Botulismo?
El botulismo es una toxiinfección alimentaria (Toxi: por ser una intoxicación producida por la toxina botulínica; Infección: porque la toxina la produce una bacteria anaeróbica “crece en ausencia de oxígeno”, Gram negativa “se colorea de azul o violeta con la coloración ziel nielsen y/o gram” Esporulada“produce espora para sobrevivir en presencia de Oxígeno”; Es una de las bacterias que intervienen en la putrefacción de las carnes y es capaz de sobrevivir en el suelo por mucho años; Alimentaria: porque el animal susceptible debe consumir algún alimento contaminado con la toxina para sufrir los síntomas de tipo neurológicos); que es consecuencia del consumo por parte de los Bovinos de: carroña (cadáveres de animales), y/o huesos de animales que probablemente disponían de esporas del Clostridiun Botulínico en su tracto intestinal, y que al morir, germinaron en el cadáver durante el proceso de putrefacción cuando se creó la condición de anaerobiosis (consumo de todo el oxígeno por  las bacterias aeróbicas).
Una vez que el animal consume los alimentos contaminados con la toxina, esta se absorbe en la 1ra porción del Íleon, en una proporción de 1:10.000 (ósea por cada 10.000 partes se absorbe una) pero la dosis letal 50 (DLR50) en el Bovino, es de 2,25 la dosis del ratón y  las cepas de Clostridium botulinum del tipo D (la mas frecuente en los suelos y en el intestino de los Bovinos) produce 130 X 107  DLR50/ml, (1300 millones de dosis letal media), lo cual implica que un ml de cultivo con toxina es capaz de matar a 520.000.000 Bovinos, por ser tan potente es tan peligrosa.
La Toxina al ingresar al torrente sanguíneo, después de su absorción en la 1ra porción del duodeno, se distribuye en los terminales nerviosos en las áreas mioneurales (unión de los nervios con los músculos), e inhibe la acción de la acetilcolina produciendo una relajación muscular o parálisis flácida, en forma lenta, progresiva y ascendente, hasta producir parálisis de los intercostales y el diafragma produciendo la muerte del animal.
La sintomatología es inespecífica, ya que no dispone de un signo patognomónico (único y exclusivo), más bien los síntomas son comunes a varias enfermedades conocidas y están asociados a la progresiva parálisis por incapacidad motora, desarrollándose desorientación, caminar deambulante y tiende a tropezar con las cercas árboles y otros objetos, como el animal está totalmente consiente tiende a desarrollar miedo a las personas y muestran agresividad, se produce micción intermitente y frecuente, a medida que la parálisis progresa se produce ataxia posterior y caídas frecuentes con gran dificultad para levantarse, continuando con parálisis ascendente manifestando una paresis posterior que culmina con una cuadriplejía, incapacidad de mantener la cabeza erguida y tiende a descansarla sobre el flanco y cuando mueren generalmente mantienen la lengua afuera por su flacidez previa. La mortalidad está condicionada a la Dosis letal de toxina consumida y generalmente es del 50 a 60%, sin embargo en los llanos Venezolanos solo se recuperan animales con hidratación suministro de sombra y levantarlos regularmente para impedir la degeneración de las mitocondrias de los miocitos (células musculares) por mala irrigación. En casos sobreagudos por consumo de altas dosis de toxina, la muerte es súbdita sin sintomatología aparente, pero en casos de consumo de sub-dosis letales se pueden presentar los síntomas en menor grado con recuperación espontanea.
El Botulismo en Bovinos, también llamado Lamsikte en África del sur, Parálisis Bulbar, enfermedad de la costa, o de la caída en Australia; Enfermedad del Lomo en EEUU, Gniedo en Senegal, Bonita en regiones de Venezuela. Es una enfermedad que esta predispuesta por la deficiencia de fosforo de los suelos y forrajes tropicales, que de acuerdo a estudios liderados por (Chicco y Godoy, 2002) “Todas las muestras de suelo estudiadas presentan concentraciones de fósforo extraíble inferiores a los requerimientos mínimos para la mayoría de los cultivos (12 ppm), siendo la deficiencia muy severa en las Sabanas”,[1] y esta profunda deficiencia, genera pica o apetito depravado, que induce a consumir objetos extraños entre ellos hueso, cuero y el resto de la carroña de cadáveres, tropezándose con la toxina. Usualmente los animales que demandan más minerales son los más susceptibles y son los que están en crecimiento, lactando y gestando, por ello es usual que sean estos grupos los más afectados.
La casuística de animales caídos en el trópico es muy frecuente y multifactorial generalmente identificándolo como un síndrome (de la vaca caída, paralitico, paresiante, parapléjico etc.), donde se asocian varias patologías que van desde deficiencia crónica de minerales (Calcio, Cobre, magnesio), hasta infecciones Víricas como el caso de Rabia paralitica, de manera que el diagnóstico diferencial con Tripanosomiasis (mal de cadera), Rabia (paralisis), Hipo-magnesemia e Hipo-calcemia (fiebre de leche) etc. debe realizarse en base a los hallazgos clínicos y lesiones patológicas.
Existe también, unos casos de Botulismo Toxico-infeccioso, causado por el crecimiento vegetativo del clostridium en una lesión de un animal vivo, con producción endógena de toxina que pasa al torrente sanguíneo y produce la enfermedad, descrita en potrillos como “Síndrome del Potrillo”, también llamado Témblon, originado por lesiones necróticas hepáticas, ulceras gástricas, Abscesos musculares, heridas en la piel y/o lesiones necróticas pódales. Este tipo de Botulismo es menos frecuente y difícil de diagnosticar por cuanto los animales desarrollan la enfermedad en corto periodo 3 a 4 horas sin manifestar síntomas, simplemente aparecen muertos sin causa aparente, solo da una idea, la presencia de alguna lesión necrosada por pequeña que sea. De manera que la muerte súbita en potrillos, Terneros y animales jóvenes pueden deberse a Botulismo de este tipo.
Los Hallazgos clínicos en el botulismo por Toxiinfección alimentaria “Lamsikte”,  las lesiones, son las propias del animal con postración prolongada que se circunscriben al estasis sanguíneo en las áreas inmovilizadas (hiperemia de los tejidos con eventuales hemorragias subcutánea por presión y perdida de la tonicidad vascular, aumento considerable de la vesícula biliar por parálisis intestinal y del proceso digestivo, e incremento considerable del volumen de la vejiga urinaria por parálisis de la micción). Pero son lesiones inespecíficas comunes a cualquier patología que produzca parálisis o atonía de la musculatura. Cuando la enfermedad cursa en forma hiperaguda con muerte súbita o en los casos de Botulismo Toxicoinfecioso, ninguna de las lesiones anteriores se encontrara en las necropsias, popularizándose el término de Necropsias en Blanco, para indicar que no existe ningún tipo de hallazgo clínico.
Antecedentes históricos que condujeron al Diagnostico
El Botulismo generalmente está asociado a los casos de mortalidad y de vacas caídas con mortalidad superior al 30%, que pastorean en suelos con deficiencias de minerales, especialmente de fosforo cobre y cobalto, donde también confluyen otras patologías oportunistas (Tripanosomiasis, parásitos gastrointestinales, o virales como Rabia etc.); cuadros descritos o caracterizados como Síndrome parapléjico Bovino en Venezuela, En Argentina Mal del Aguapey, En Colombia asociado a muerte súbita de las vaca gestante, en el Territorio de Roraima de Brasil, como mortalidad Bovina del ganadero pobre (por no dar minerales) etc. Generalmente se presenta en brotes epizoóticos como los casos de Venezuela, que ocurrieron en la década de los 80, durante los periodos lluviosos (Junio a Noviembre), mayoritariamente en hembras Bovinas Jóvenes gestantes; que generaron varios reportes de parte de Profesionales de la Medicina Veterinaria como: Farias y Lopez 1981Los casos de Mortalidad Bovina en la sabanas arenosas acidas y deficientes de Forofo del sur del Estado Guárico y en especial la zona de Santa Maria de Ipire, son compatible con lo reportado en la bibliografía con Botulismo Bovino”;  Bueno Mesa, Bueno Perez y Cumana 1983, “Los 2.456 casos de Mortalidad Bovina durante los año 1980 al 1982, en  las 236 fincas extensiva y semi-extensiva, en suelos pobres cubiertos de trachypogum ssp, con notorias deficiencias de minerales, especialmente fosforo y Cobre, que predispuso a los animales a patologías oportunistas como son los Hematozoarios, enfermedades parasitarias, plantas toxicas y en especial el Botulismo ya que la epidemiologia, los síntomas reportados y los hallazgos de Necropsia son compatible con esta última enfermedad que requiere ser confirmada por diagnostico serológico.”,  y el Reporte por Wells 1985Estas condiciones que existen en Venezuela particularmente en los Estados Apure, Bolívar y Guárico en las cuales existen sabanas suelos ácidos, con deficiencia de fosforo, y los pastos son ´pobres en proteínas y energía predisponen a la presencia de diversas patologías que deben ser investigadas”. Bertani 1986, Reporta en la Finca la Vergareña ubicada en el municipio Raúl Leoni (actual Angostura) del Estado Bolívar se reporta mortalidad de hembras Bovinas de 1ra gestación superior a 1000 casos en el curso de 8 meses (Mayo-Diciembre 1985), que genero la importación de Toxoide anti botulínico tipo C y D disminuyendo la mortalidad en forma dramática a menos de 10 casos que se considera como un diagnóstico terapéutico; Situación que es confirmada por algunos ganaderos del municipio Piar quienes trajeron la vacuna dese la República Federativa de Brasil y después de aplicarla se controló la mortalidad en forma dramática (Oliva Virgilio, Oliva Pedro, Castro Eithel, Fernandes de Lezama Sofía entre otros). Posteriormente durante el desarrollo del programa SPB MIG (MAC-PDVSA); García y Col 1991, reportan aislamiento de Toxina Botulínica tipo C  y D en animales Caídos, huesos y carroña de animales en fincas con existencia de mortalidad Bovina, así como aislamiento de Clostridium Botulinum en carroña, huesos y suelo en fincas del Estado Bolívar, Guárico y Apure. Durante el año 1985. Confirmando lo planteado desde el año 1981
Durante el año 1988 se autoriza la importación de Vacuna contra el Botulismo producido por el tipo C y D de la República Federativa de Brasil y a partir de la vacunación sistemática anualmente en los rebaños, disminuyeron en forma progresiva los reportes de Mortalidad Bovina con síntomas paresiantes.
De mi experiencia personal con respecto a esta enfermedad, puedo añadir que durante los años 1977 a 1980 en el Estado Bolívar municipio Piar y alrededor de la población del Manteco, se presentaban todos los años un brote epizoótico de mortalidad de hembras jóvenes gestantes que mantuvo alarmado a los ganaderos de la región realizando numerosos diagnósticos presuntivos (clínicos) de Hematozoarios (Anaplasma, Babesia y trypanooma) con altas inversiones en tratamientos sin lograr aplacar la casuística. Para el año 1980 se construyó, doto y puso en funcionamiento El Laboratorio Diagnostico Regional de Puerto Ordaz que formo parte de un sistema de Laboratorios Regionales del Ministerio de Agricultura y Cría (Departamento de Sanidad Animal), en el cual, me toco dirigir los procesos de diagnósticos e investigaciones epizootiológicas de las enfermedades comunes en la región y en el año 1981, realizamos un muestreo en los animales del área donde existía incidencia anual de mortalidad con signos paresiantes (parálisis progresivas), sobre  136 fincas y 1837 Bovinos estratificados por grupos Etarios y población en los predios bajo estudio. Con los resultados siguientes: 1652 frotis mostraron presencia de Anplasma margínale, (89,9%), pero solo 4 casos con parasitemias mayores al 2% de los Glóbulos rojos afectados y con cuadros hemáticos compatible con Anaplasmosis (0,2%), 1 casos con hallazgos de Babesia bigemina (0,1%), uno (01) con Babesia bovis (0,1%), un (01) caso  con Trypanosoma vivax “por la técnica de Woo” no visible en frotis capilar (0,1%), 23 casos de parasitosis gastrointestinal, restringido a grupos etarios de 3 a 12 meses, (1,3%); 35 vacas con serología positiva a Brucelosis (1,9%). En cuanto a los cuadros hematológicos 5 casos con anemias microciticas hipocrómicas (0,3%) Asociado a los hallazgos de hematozoarios; 1121 casos de Anemias normo citicas y normo crómicas (61%); solo alterado el hematocrito y el contaje de glóbulos rojos, (asociados signos de deficiencias cúprica, por los cambios en la coloración en la capa de pelo), y solo el 38,8% sin signos de Anemia (cuadro hemático Normal). Lo cual genero la duda razonable sobre la existencia de Botulismo como responsable de las mortalidades.
Esos resultados determinaron que un grupo de Profesionales del Estado Bolívar, Liderados por el Dr. José Armando Bueno Mesa, quien era el coordinador de Sanidad Animal del Ministerio en la Región y el Dr. Julio Malavé Lanz presidente del Colegio de Médicos Veterinarios del Estado Bolívar, con el apoyo determinante de las asociaciones de ganaderos, iniciáramos una campaña para sensibilizar a las autoridades del Ministerio de Agricultura (MAC), para que se investigara a fondo el Botulismo Bovino y dotara al Laboratorio Regional de Pto. Ordaz de los insumos requeridos para tal propósito (solo se requería autorizar la importación de los sueros hiperinmunes del Instituto Paster, ya que los ganaderos organizados cancelarían los costos). Sin embargo el nefasto ministro de turno, asesorado por el Dr. Carlos Marín del Instituto de Investigaciones Veterinarias no solo no dieron dicha autorización, sino que Iniciaron un proceso de persecución y sanciones a los Médicos Veterinarios  que opinaran distinto a la posición Oficial impuesta por Marín que sostenía que el desbalance Fosforo y calcio hemático generaba las muertes súbitas (teoría que no pudo ser comprobada y adecuadamente rebatida en forma pública por el Dr. León Troconis quien sostuvo “en mis 50 años de Medico investigador de enfermedades tropicales, fundador de la Escuela de Medicina Tropical y criador del estado Guarico, he llegado a la conclusión, que el único mineral que puede producir la muerte súbita es una pedrada certera en la cabeza”).
Producto de las presiones ejercidas se sensibilizo el Ing. Brigido Natera Ricci ilustre Guayanés, quien ejercía el cargo de Presidente de PDVSA y desde su posición, oferto el financiamiento de un programa especial de investigación del mal llamado Síndrome Parapléjico Bovino (porque no es una paraplejia sino se caracteriza como paresia, que culmina en Cuadriplejia) y allí nació un Convenio Institucional con el MAC  denominado Programa de Investigación Síndrome Parapléjico Bovino y Mejoramiento Integral de la Ganadería “SPBMIG”, con participación de las facultades de Medicina Veterinaria, Ingeniería Agronómica y Farmacia de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y el IVIC para desarrollar una investigación detallada desarrollando varios proyectos:
1.     Edafología, caracterización de los suelos y ambiente agroecológico
2.     Plantas Toxicas
3.     Enfermedades Infecciosas
4.     Enfermedades parasitarias
5.     Minerales y enfermedades carenciales
6.     Manejo Zootécnico y producción animal
Durante 3 años se realizaron trabajos de campo en Fincas pilotos y experimentales en los Estados Bolívar (liderado por el Ing. Zoilo Flores), Anzoátegui, Guárico y Apure que desmitifico muchas creencias (minerales como causa de determinante de muerte, Hemoparasitosis como causa primaria etc.) y logro el diagnóstico definitivo del Botulismo ocurrido el año 1991, pero como afortunadamente desde el año 1986 se inició con la vacunación con Toxoide y luego en el año 1988 se autorizó las 1ras importaciones legales de la vacuna, que aplaco drásticamente las mortalidades en los rebaños del Edo Bolívar Guárico y Apure. Curiosamente, hoy después de 29 años de haberse verificado la existencia de la Bacteria y la Toxina Botulínica en cadáveres y en animales afectados, el Ministerio de Agricultura y Cría ahora el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y tierras no ha aceptado, la existencia del Botulismo como enfermedad Enzootica en el país y obviamente no es objeto de notificación obligatoria, vigilancia epizootiológica ni de programas de control. A pesar de producir muertes en más del 30% de los casos clínicos.
La profilaxis y el control de la casuística esta sin dudas asociada  la mineralización adecuada de los rebaños, para minimizar el apetito depravado y mejorar el desempeño productivo y reproductivo de los animales, la Vacunación sistémica de los animales Jóvenes anualmente y la disposición de los cadáveres en los potreros para procurar interrumpir el ciclo natural de la enfermedad; pero sobre todo en la adecuada fluidez de información para formar a los Médicos veterinarios, mejorar los diagnósticos clínicos y la notificación adecuada de casos.



[1] Dr. Cs. Vet. Claudio F. Chicco y Méd. Vet. Susmira Godoy de León. 2005, DEFICIENCIAS MINERALES Y CONDICIONES ASOCIADAS EN LA GANADERIA DE CARNE DE LAS SABANAS DE VENEZUELA



José A. Bueno Pérez

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